Panamá Pacífico: Paraíso del deporte.
12
Abr

Espacios abiertos, lugares de aventura y naturaleza, son algunos de los elementos que forman parte de la comunidad deportiva de Panamá Pacífico; un lugar donde el deporte se incentiva a través de actividades que buscan fomentar el bienestar y la calidad de vida. Estos espacios son recorridos por algunas personalidades, amantes del deporte. ¿Sabes de quiénes hablamos?

Antes de que Domil Leira se convirtiera en una estrella del programa de televisión ‘Esto es guerra’, ya correr era mucho más que un hobby en su vida. Cuenta que hace dos años comenzó a correr “ por el afán de querer superarme a mí mismo y de salir de esa vida sedentaria que llevaba” nos cuenta.

Hoy Leira es uno de los atletas nacionales de la marca deportiva Asics y practica triatlón. En este momento, está entrenando para llegar a competir en Ultra y Full Iron Man. Cada 15 días, Leira está en Panamá Pacífico, sea corriendo o pedaleando en la ciclovía. Insiste en que entrenar aquí es una de las mejores experiencias del running en Panamá.

“Abre una panorama amplio para corredores que tienen sed de nuevos lugares. Tiene sitios donde el atleta puede entrenar, alimentarse, es cerca de la ciudad. No tienes que preocuparte por llevar tus cosas, por tener que cargar con todo, sino que lo encuentras todo allí directamente”, comenta.

“Me encanta”, exclama sobre la naturaleza de Panamá Pacífico, y considera que la ciclovía es “fabulosa”.

“Los atletas pueden correr libremente sin peligro de que un carro los va a atropellar” dice sobre Panamá Pacífico, además del beneficio de poder entrenar en diferentes terrenos desde plano hasta lomas y senderos. Lo más atractivo para los triatletas, dice, “es correr y hacer bicicleta en un mismo espacio de manera segura”.

En Panamá Pacífico vive, entrena y se divierte, Daniela Araújo quien se despierta a las 5 a.m. y sale a correr para luego tomar la bicicleta. A las 8 a.m. ya está en Costa del Este, lista para resolver las tareas en su cargo de gerente de Tecnología en Procter and Gamble.

Correr es un tema de familia, pues su madre, Fernanda Simoes, es maratonista, así que Daniela corre desde la adolescencia.

Al llegar de su natal Venezuela a Panamá, Araújo comenzó a entrenar con un grupo de triatletas, y allí conoció a su esposo, el triatleta argentino residente en Panamá, Emmanuel Lemma. Entre pedaleo y carreras surgió el amor y el día que conversamos regresaban juntos de participar en el triatlón en Pedasí.

Esa pasión por el deporte les llevó a plantearse un cambio de hogar. Vivían en avenida Balboa y al entrenar en las mañanas tenían que compartir la calle con el tráfico en la Cinta Costera, sin muchas opciones cercanas de una piscina en buenas condiciones. “El ruido y el tráfico nos tenía un poco saturado”, recuerda Araújo.

Carrera a carrera, fueron conociendo Panamá Pacífico y decidieron mudarse a River Valley hace casi un año.

“Es perfecto para lo que estamos buscando, el tema de calidad de vida, poder tener áreas verdes y también pensar en un futuro en tener hijos y poderles dar espacios libres, sin tráfico y sin tanto ruido”, cuenta Daniela Araújo. “Vivir en Panamá Pacífico para nosotros ha sido un cambio súper positivo. Te desvincula de todo el ruido del día a día y la complicación que trae la ciudad. Es mágico el lugar. Estamos súper contentos”. Hoy Emmanuel, el esposo de Daniela, dirige dos grupos de triatlón, el Extreme Team Panamá, en la ciudad, y el de Panamá Pacífico, y su suegra es una de las entrenadoras de los equipos.

Así que para Daniela y Emmanuel el día comienza haciendo deporte y termina muchas noches en la piscina de la sucursal de Power Club en Panamá Pacífico.

A principios de año, Daniela ganó la competencia Power Man, celebrada en Panamá Pacífico, y está segura que lo consiguió gracias a su entrenamiento aquí.

“Siempre digo que estoy en mi centro de alto rendimiento”, ríe.

En lo posible, los esposos Lemma-Araújo entrenan juntos. “Aprovecho los espacios donde él está dando los entrenamientos para entrenar con él y compartir con él. Nadamos mucho juntos y montamos bici y corremos. No solo es el deporte como actividad individual sino en pareja”, insiste Daniela.

Los fines de semanas sus entrenamientos en pareja son aún más largos haciendo un circuito en bicicleta de 130 kilómetros hasta Cocolí, que describe como “durísimo”, pero añade que lo disfrutan juntos.

Además, su mamá acaba de mudarse a Panamá Pacífico también, buscando el estilo de vida enfocado en el deporte que ha encontrado su hija. “Me permite estar cerca de ella, y a ella le encanta, por eso se está mudando”, dice Daniela.

Su pasión por los deportes al aire libre y su disciplina han convertido a la ingeniera en Telecomunicaciones en un personaje inspirador en su trabajo, donde ha dado charla a sus compañeros.

“Es chévere poder transmitir que sí se puede, que solo es cuestión de organizarse y que hay que cuidarse”, dice sobre los mensajes que comparte de vida sana, y balance de vida y trabajo.

El deporte y la sana diversión en espacios abiertos y seguros, promueve la realización y el bienestar personal. Disfrutar de los paisajes, senderos y avenidas en Panamá Pacífico promueve la actividad física personal y familiar.