Una buena salud financiera es posible
13
Oct

La educación es clave para la buena salud financiera de la sociedad, empezando por el fomento del ahorro y el debido auto control a la hora de decidir invertir por un producto, bien o servicio que nos ofrece de forma atractiva el mercado. Continúa y conoce consejos prácticos.

Este proceso comprende una dinámica en la que, se enseña a los consumidores a ser conscientes de su comportamiento financiero.

Alianza por una buena salud financiera

Conscientes de la necesidad de una educación financiera deseable para que todos estemos preparados a la hora de preguntar, leer y entender lo que nos pueda ofrecer en una entidad bancaria, la Superintendencia Bancaria de Panamá (SBP), desarrolla a través de una alianza estratégica con Panamá Pacífico, una serie de talleres orientados a proporcionar el conocimiento y las herramientas necesarias para una salud financiera óptima.

El objetivo en común es impactar en el comportamiento de los consumidores, inversionistas, colaboradores y residentes de Panamá Pacífico, ampliando su capacidad de decisión en materia financiera, de alimentación, de educación y de salud.

Para Nicolás Barraza, Gerente de Atención al Cliente de la Superintendencia Bancaria de Panamá, la educación financiera influye en la vida de las personas, al definir la calidad de vida que a través de un correcto manejo de las finanzas pueden alcanzar.

¿Sabes cuál es tu estado de salud financiera?

Sencillo, analiza tu comportamiento a la hora de consumir, invertir o gastar. Un ejemplo claro de un mal estado de salud financiera ocurre cuando la mayoría de las veces es el consumidor el que no sabe manejar adecuadamente la tarjeta de crédito y al final no sabe cómo pagarla, ya que el gasto o deuda adquirida se convierte en una cuenta impagable. Esto trae como consecuencia, secuestros, embargos, y hasta una negativa referencia de crédito, que te afectará más adelante cuando se quiera adquirir un bien.

¿Como lograrlo?

A continuación 3 consejos prácticos que nos pueden ayudar:

Llevar control de ingresos. ¿Cuánto gasto? ¿Cuánto tengo? Muchas veces gastamos más de lo que tenemos. Identificar y cambiar este hábito puedo mejorar significativamente nuestra calidad de vida.
Hacer del ahorro una meta. La mayoría de las veces, las personas dicen no contar con ingresos suficientes para ahorrar. Le invitamos a revisar bien en ¿qué gasta? Se dará cuenta que siempre queda algo para ahorrar.

Uso adecuado de las tarjetas de crédito. Debe quedar claro que las tarjetas de crédito no son un ingreso adicional. Este es el principal error en el que caen los usuarios. Se debe hacer un balance entre necesidad y el deseo para no caer en la tentación de su uso de forma inconsciente.

Para Nicolás Barraza “todo parte de un análisis personal de cómo manejamos nuestras finanzas y buscar ayuda”

Jornadas de capacitación

La jornada de capacitación comprende diez temas importantes, que, de acuerdo a la realidad del consumidor panameño, son necesarios abordar de forma prioritaria.

  • El ahorro
  • Cuentas corrientes
  • Tarjeta de crédito
  • Centro básico de prestamos
  • Su casa propia. Préstamo hipotecario
  • Presupuesto familiar
  • Conozca sus derechos frente a la entidad bancaría
  • El crédito y usted
  • Banca en línea
  • Y el curso bancario básico

Pero como no solo se trata de educar y prevenir, la Superintendencia Bancaria (SBP) contempla incluir la capacitación sobre emprendimiento. La idea es que también la persona pueda tener una base financiera para hacer su propio negocio, generando ingresos.

La meta final es percibir del público un cambio en la manera de manejar sus finanzas. Ya la experiencia empieza a dar resultados como los obtenidos en el taller de presupuesto familiar. Aquí además de la capacitación, se le entrega una guía en la que el consumidor registra su presupuesto para controlar y saber el estado de sus finanzas.

La puesta en marcha de esta estrategia de educación financiera en Panamá Pacífico es un ejemplo de buenas prácticas que debería replicarse a nivel nacional con la participación de otros actores como la Superintendencia de Seguro, la Superintendencia de Valores, las entidades bancarias, y el sector comercial en general.