Sandra Oyarzun: Una líder apasionada
20
Oct

La tarde empieza a caer en el Sports Park de Panamá Pacífico, mientras la calma del entorno se entrelaza con la actividad en las canchas de fútbol. A pesar de salir a los cuatro años de su país natal Chile, para radicarse en Canadá junto a su familia, su marcado acento y raíces, acompañada de su sonrisa la distinguen. Sandra Oyarzun es deportista y madre de tres niños. Julián de nueve años, Fabián de cinco y la luz del hogar es Alicia, que acaba de cumplir un año.

Desde su salida de Chile la práctica del deporte siempre fue algo presente, especialmente el fútbol, al acompañar a su papá, quien obtuvo un contrato semi-profesional para jugar en Canadá. Al crecer y tener su primer hijo, la historia se repite como espiral, porque con cuatro años inscribe a Julián, en una escuela de fútbol, en donde posteriormente se integra como voluntaria y obtiene la certificación FIFA como entrenadora de fútbol base, categoría sub 5 y sub 7. “En ese club fue donde aprendí más […] como yo disfruté tanto el mundo del futbol desde pequeña con mis padres, que también tenían un Club en Chile, mi sueño era ofrecerles lo mismo a mis hijos”, afirma Sandra con mucha emoción.

A su llegada a Panamá Pacífico, hace más de 3 años, no habían tanto residentes como en la actualidad. Su pasión por el deporte les motivaba, junto con sus hijos a reunirse en las canchas; y un día, en el Town Center, donde está ubicado Pan y Canela, mientras compartían con amigos y otros niños con sus padres, una señora se le acercó para saber si conocía de alguien que pudiera entrenar en algún deporte a su hijo. “Yo en ese momento le comenté que era entrenadora en Canadá de fútbol y que podía hacerlo si ella lo deseaba”, comenta Oyarzun, quien días después empezó a practicar los martes y jueves a un grupo de cinco a seis niños, bajo el concepto de fútbol zumba, se proponen hacer deporte y disfrutar, no exigiendo, ni pretendiendo hacer las cosas perfectas, solo buscando desarrollar el talento de los más pequeños con la actividad deportiva.


Entonces, se corrió la voz, y lo que empezó con pocos, comienza a crecer y “me dije a mi misma que necesitábamos más organización y algo más formal”, dice Sandra, quien junto a su esposo Hector Oyarzun, presentó una propuesta a London & Regional Panamá, a través del Pacífico Life Center, ganando la oportunidad de establecer F.C. Shooting Stars, academia de fútbol, que acaba de cumplir su segundo aniversario y que reúne a más de 100 nuevos talentos.

“Todo ha sido tan increíble” manifiesta Sandra, han crecido tanto que han decidido becar a jugadores de escasos recursos de áreas como Veracruz y gracias a las alianzas internacionales con las que ahora cuenta la academia, se ha podido abrir nuevas oportunidades para los jóvenes, logrando que dos de ellos estén becados para entrenar en Argentina y Estados Unidos. “Nuestra labor también es detectar talentos y poder empezar a formarlos”, agrega.

El deporte da vida vs el sedentarismo de la tecnología

Para Sandra uno de los mayores retos que enfrentan actualmente los padres es el exceso de la tecnología en la vida de los jóvenes, porque genera sedentarismo y lleva a los niños a vivir en una especia de burbuja, por ello junto a la psicóloga deportiva de la academia, le recomiendan a los padres que motiven a sus hijos a realizar deporte “porque es una oportunidad para hacer amigos, estar en contacto con la naturaleza, ejercitarse, divertirse y la manera más fácil de alejarse de las pantallas […] Que empiecen a tener su rutina aquí con nosotros, que les va a ayudar en la salud física y mental”, afirma.

Además, para Sandra la interacción que se encuentra en Panamá Pacífico con la naturaleza es una ventaja de hacer deporte en el área “estar aquí y poder interactuar junto a la naturaleza, con una montaña detrás, vistas hermosas llenas de verde y además aire puro, ya solo eso te hace feliz. Salir una vez al día y caminar en este ambiente tan hermoso ya te saca una sonrisa”, dice Oyarzun, quien concluye “es lo mejor que le puede pasar a una familia vivir en Panamá Pacífico. Si yo pudiera abrazar Panamá Pacífico lo abrazaría”.