Panamá Pacífico: realizando el sueño de conectar al mundo
19
Dic

La consolidación de Panamá como el hub logístico de las Américas es una realidad. La evolución de zonas especiales como Panamá Pacífico ha sido clave para estimular la confianza local e internacional en una industria que es y promete ser el corazón económico del mañana.

Panamá puede ser resumido en la idea de la conectividad, su historia y marcha hablan de ello. Desde el centro bancario y el aeropuerto de Tocumen, hasta el Canal y el cableado de fibra óptica que atraviesa sus profundas aguas como una autopista de información, los ejemplos son diversos y elocuentes: conectividad financiera, aérea, marítima y en telecomunicaciones. El istmo parece haberse concentrado desde hace ya mucho tiempo en querer abrirle caminos a la economía mundial.

Sin embargo, como escribió en su momento el economista austriaco Ludwig Von Mises, en la vida todo está en continua evolución. Y esa trayectoria, inmensa a los ojos de cualquiera, es a penas el comienzo. Si bien hoy el país se ubica en el primer lugar de América Latina y el puesto cuarenta del mundo en el manejo logístico según datos del Logistic Performance Index, lo cierto es que hay todavía nuevas y promisorias oportunidades por descubrir.

“Esto es algo que ha surgido gradualmente desde hace cuarenta años y poco a poco. Cuando recibimos el canal, cuando se hicieron los puertos, cuando se expandió la Zona Libre y se crearon las áreas especiales se fue consolidando. En lo que va de este siglo hay un gran consenso de que esto hay que protegerlo, apoyarlo y hacerlo lo más competitivo posible” explica Nicolás Ardito Barletta, ex presidente de Panamá y quien ejerciendo como Director General de la Autoridad de la Región Interoceánica a finales de los años ochenta, lideró el inicio de lo que podría considerarse uno de los hitos de desarrollo más importantes de la historia del país, la incorporación de toda la antigua zona del Canal a los planes de progreso económico. El mejor ejemplo de lo que esto significa actualmente es la existencia de Panamá Pacífico y su rol como un centro de distribución regional.

Panamá Pacífico, un ecosistema de ventajas

La historia de Panamá Pacífico está abrigada por la llamada Ley 41 de 2004, que permitió la creación de un régimen de diversas dimensiones orientado, según el propio documento, a “incentivar y asegurar el flujo y movimiento libre de bienes, servicios y capitales, para así atraer y promover las inversiones, la generación de empleos y hacer a la República de Panamá más competitiva en la economía global” Los cimientos de esta área económica especial le han permitido a lo largo de la última década, erigirse como un enclave para varios sectores –hoy son más de 270 las compañías que se han establecido allí-, siendo uno de los más relevantes el logístico, que encuentra allí condiciones de primer nivel, desde bodegas con mejores espacios y más tecnología, hasta facilidades para operatividad en el movimiento de mercancías.

“La evolución ha sido muy positiva, no solo por los incentivos, sino por la calidad de los desarrollos que tenemos. Hemos ido aprendiendo durante el proceso a entender más a los clientes y ofrecerles productos que respondan a sus necesidades” relata Hernán Riveros, Gerente de Desarrollo Estratégico de Clientes de Panamá Pacífico.

Varias empresas han hallado en este ecosistema una ubicación estratégica donde pueden acortar las distancias para distribuir sus productos en el menor tiempo posible y en la mayor cantidad de puntos alrededor del continente, cubriendo principalmente Centro-América, pero llegando también hasta Suramérica y el resto del continente.

J. Cain & Co. es una de ellas. Enfocada en diversos sectores, siendo uno de los más importantes el farmacéutico, esta compañía panameña fundada en 1951, le ha apostado de forma vehemente a integrarse y nutrir el cluster de Panamá Pacífico. Para Cristian Smith, Vicepresidente de Negocios y Operaciones, la planificación del área, la alineación con un plan maestro económico del país, los flujos logísticos, las condiciones de seguridad y control, y la flexibilidad de la legislación, fueron aspectos altamente favorables; porque les permitían organizar su operación de manera que un mismo lugar fuera posible llevar a cabo actividades de exportación regional y de distribución nacional. “Este conjunto de factores ha sido una excelente receta para nuestros clientes internacionales que han buscado este sitio para aprovechar estos beneficios” señala.

En esto coincide Omar Poveda, Gerente General de BPA Logistics, una compañía de inversión panameño-salvadoreña que inició operaciones en diciembre de 2016 en la zona de Panamá Pacífico y que es otro de los ejemplos del fenómeno que está teniendo lugar en la parte occidental del Canal. Para Poveda, las ventajas que motivaron a su equipo a sumarse a este cluster son varias. “Primero la ubicación geográfica, la infraestructura, el hecho de que en el futuro el área oeste de Panamá va a ser desarrollada con el plan maestro que tiene la Autoridad del Canal de Panamá, y por último los incentivos fiscales para nosotros como empresa y por la industria en la que estamos enfocados” explica.

Otro rasgo atrayente para que los empresarios fijen su atención en esta zona, ha sido la posibilidad de hallar y entrenar mano de obra local. A pesar de los avances tecnológicos y la tendencia a la automatización de los procesos productivos, la gente es y seguirá siendo fundamental para los procesos de construcción económica. El ámbito logístico no es la excepción. Para Poveda el proceso de reclutamiento ha sido excelente: “Nos ha ido muy bien con la mano de obra panameña, creemos que con la dirección y la motivación adecuada, las personas pueden llegar a tener una productividad que se requiere para ser un hub regional” dice. Las facilidades de reclutamiento y el énfasis en la capacitación ha sido una fórmula ideal para la gestión de conocimiento en términos de servicio de valor agregado.

A esto se suma la posibilidad que Panamá Pacífico ofrece a sus integrantes de interactuar de forma colaborativa, o dicho en otras palabras, de ser una comunidad. Para Luis Carlos Gutiérrez, Gerente de País de Grupo TLA para Panamá, el área permite eso por la cercanía que plantea con las demás empresas y actores de la industria, se trata de competidores que en muchos casos descubren oportunidades de generar sinergias hacia los negocios. “Creo que el ecosistema es el que propicia esas conversaciones, es mucho más sencillo conocer al competidor, al cliente potencial y al proveedor, porque todos estamos acá” señala y adhiere que esto, entre otros aspectos, es lo que permitirá la consolidación del tan anhelado hub regional: “Creemos que hay una potencialidad grande para seguir instalando y atrayendo empresas que deseen tener sus centros de distribución desde acá”.

Se trata de un sueño país

Lo cierto es que todo este ejercicio de coordinación económica está fuertemente ligado a las perspectivas que tiene Panamá para su futuro. De ahí que, según Riveros de Panamá Pacífico, se lleve a cabo un ejercicio de alineación con el plan que busca llevar al país en el año 2030 a convertirse en un centro de talla mundial en materia de logística. “Estamos muy en contacto con el gabinete logístico, con nuestros vecinos y con la Autoridad del Canal para entender cuáles son sus planes maestros y sus estrategias y de esta forma adaptar lo que estamos trabajando o mejorar de acuerdo a ello” afirma.

Y el compromiso ha sido recíproco. Un ejemplo de ello es el desarrollo del Sistema Integrado de Trámites por parte de la Agencia Panamá Pacífico (APP), que busca agilizar para las empresas la realización de trámites con entidades gubernamentales. Esta iniciativa ofrece eficiencia en los procesos y trato individual y personalizado en la atención de diversos asuntos administrativos.

Como valor agregado resulta innegable. “Uno de los principales atractivos para nosotros fue precisamente el sistema de ventanilla única, en conjunto con la agilidad del servicio y del aparato estatal” asegura Gutiérrez de Grupo TLA. Esa coordinación de acciones es un claro diferenciador con otros escenarios logísticos, no solo por la experiencia de las empresas en su día a día sino por los resultados que supone, así lo describe Poveda de BPA Logistics: “El tipo de funcionario público que atiende el área es clave porque tiene un perfil y una actitud adecuada para que, cumpliendo la ley, se agilicen las operaciones y no se entorpezcan”.

Ese estrecho vínculo entre el sector privado y el público que se ha venido construyendo desde los tiempos de Ardito Barletta, está dejando entrever que la consolidación de Panamá como el hub logístico de las Américas está cada vez más cerca. La evolución de zonas especiales como Panamá Pacífico ha sido clave para estimular la confianza local e internacional en una industria que promete ser el corazón económico del mañana. No es utópico decir que lo que una vez fue el sueño de unos pocos, de conectar el mundo en el Istmo, se ha trasformado en un propósito compartido y cada vez más tangible.