Encuentros extraordinarios en el Telegraph Hill
27
Mar
Vivimos en una época en donde pocas veces podemos coexistir en un ambiente que nos brinde una experiencia llena de historia, naturaleza, sonidos armónicos, aromas y biodiversidad.

Pero al entrar al sendero de Telegraph Hill de Panamá Pacífico podemos vivir una experiencia que estimulará cada uno de nuestros sentidos. Las estructuras históricas de casi un siglo de antigüedad, la variedad de flora y fauna que se pueden observar, escuchar, oler y sentir, los colores, las texturas, la tranquilidad y la vista 360 grados que te espera en la cima, te permitirán encontrarte nuevamente con tu ser y con la naturaleza.

Un recorrido de 1.4 kilómetros comienza con el Búnker, Battery Murray, que fue construido hace casi un siglo y nombrado así en honor al General Arthur Murray, quien fue miembro del Grupo de Inspección de Fortalezas del Canal de Panamá del Ejército Conjunto-Armada en 1910. En sus inicios, el Battery Murray consistía en dos cañones de 16 pulgadas que protegían el Canal de Panamá y el Fuerte Bruja Field, lo que hoy conocemos como Panamá Pacífico. Podemos observar al inicio de nuestra agradable caminata una estructura cubierta de flora que le da el toque histórico y nos transporta a 1920.

Adentrándonos un poco más a nuestro sendero el cual podemos realizar en bicicleta gracias a la ciclovía o disfrutar de una caminata inigualable; el dulce canto de las aves, de los grillos y del viento que acaricia nuestra piel nos motiva a querer disfrutar de cada metro de nuestro recorrido. Más de 60 especies entre aves, mamíferos, reptiles y anfibios han logrado identificar nuestro guardafauna en Telegraph Hill.

Shhh, silencio, ¿escuchas eso? ¿Te imaginas poder escuchar mientras caminas o montas bicicleta una música armoniosa y natural de más de 35 especies de aves que pareciera que se pusieran de acuerdo para tomar su turno y cantar? Solo presta atención y déjate deleitar por los sonidos que la naturaleza te regala.

Los Brotogeris jugularis o más conocidos como periquitos es la especie más común de la zona, estas pequeñas aves se caracterizan por estar siempre en bandadas que con sus cantares y sus colores verde olivo se mezclan con las hojas de los árboles y llenarán de música y color el paseo por el Telegraph Hill. Los tucanes, halcones el galinazo negro, el gavilán gris y los colibrí son otras de las especies que podrás avistar en el sendero.

Presta atención y mira entre los árboles, ¿puedes ver al mono aullador? El Alouatta, como se le llama a esa especie científicamente, se desplaza por lo alto del Espavé, su árbol favorito, sin soltarse de las ramas y usando solamente una mano y su cola para balancearse de árbol a árbol. Su cola es tan fuerte que le es posible soportar todo su peso y su cara es corta y con nariz achatada, su color, marrón oscuro y su baile me hizo sonreír, parece un niño mientras juega en el parque.

Y de repente mientras seguía con la vista al mono aullador, me dice mi acompañante "ese es El Cholo Pelao, ¿El Cholo Pelao? Sí, ese árbol color cobre brillante, descascarillado y alto que estás mirando”. Esa fue la fantástica enseñanza que me dio al quedarme viendo el primer árbol con un color tan vivo que era imposible no mirarlo, no solo por su color, sino también por su corteza. Pareciera que estuviera mudando de piel, ¿Un árbol puede mudar la piel? Tal vez sea posible con la Bursera simaruba, pero en realidad estas láminas que vemos en el Cholo Desnudo protegen a la corteza interior, la misma que ayudará a la fotosíntesis durante la estación seca.

Seguimos nuestro camino a la cima, pero no sin antes encontrarnos más historia, infraestructuras abandonadas, pero que se mantienen para conservar la historia del lugar y para recordarnos que esa fue una base militar que era utilizada para proteger al Canal de Panamá, para que los militares pudiesen resguardarse y entrenar. ¿Entrenar? Sí, los militares en aquel tiempo realizaban circuitos en la zona, colocaban puntos estratégicos y en cada uno debían hacer un ejercicio diferente, lo que hoy llamamos más comúnmente crossfit o funcionales.

La última de las infraestructuras que encontramos en nuestro recorrido antes de llegar a la cima es la antigua base del Canal Antena 8, en donde se manejaba el telégrafo, herramienta que se consagró como medio de comunicación predilecto del siglo y ofrecía servicios de impresión de noticias y mensajes personales y profesionales.

Entre la historia y la motivación que nos dejaron los militares de la zona de conectarse física, intelectual y espiritualmente con la naturaleza nos permite llegar a la cima, en donde la mejor recompensa es la vista, la brisa, la tranquilidad y la satisfacción de tu conexión con la abundante biodiversidad del camino y tu ser. Una mezcla de colores y un panorama inigualable hace que agradezcas haber tomado el tiempo de subir 700 metros de altura.

Una vista de 360 grados en donde se mezclan las nuevas oportunidades de comercio y vivienda de Panamá Pacífico, el color verde de las montañas aledañas y el Cerro Ancón, la imponente Ciudad de Panamá y el imponente skyline de la Ciudad de Panamá, los buques y barcos que van pasando por el Canal de Panamá, aguas que han sido testigos de historias y crecimientos como país, región y continente, el Puerto de Balboa que es fundamental para el progreso de nuestro Canal, es complemento del desarrollo de la plataforma logística regional y aporta importantes desarrollos para Panamá, las playas de Veracruz que te hacen sentir como si fueran las aguas de Boca chica o Pedasí y el azul del cielo, hacen la combinación perfecta para que puedas tomarte un momento para respirar, soltar, agradecer y continuar.

Un espacio para inspirarte, meditar, conectar con tu ser, con tus sentimientos y emociones o hacer yoga te espera a lo alto de Telegraph Hill, mientras que en tu ascenso y descenso de este espacio que te ofrece Panamá Pacífico tienes encuentros extraordinarios y estimulas tus sentidos.