El Liceo Francés: Un colegio modelo cuidando el ambiente
28
Ago

Los niños pueden cambiar el mundo, de eso no hay duda. Para ello hay que crear los hábitos desde las pequeñas acciones que generen los grandes cambios que se necesitan. En Panamá, esta realidad ya está pasando. Desde el Liceo Francés, 450 estudiantes de más de 45 nacionalidades llevan a cabo acciones inspiradoras de sostenibilidad para el cuidado del ambiente.

Toda la comunidad educativa del colegio, ubicado en Panamá Pacífico desde hace ocho años, tiene clara cuál es su misión para salvar no solo el ecosistema del país, sino también del planeta. Son conscientes que no necesitan máscaras, capas, ni espadas como los super héroes para mejorar la realidad; con tan solo, “un maestro, un libro, y un lápiz”, pueden lograrlo, parafraseando un poco la visión de Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz 2014.

Desde la voz de dos profesores que lideran los programas de sostenibilidad del colegio, quienes sentados en un laboratorio de ciencias comparten reflexiones sobre los estudiantes de preescolar del Liceo, que, con tan solo aprender a ordenar los útiles escolares en sus mochilas, empiezan a experimentar una transformación interior que luego se refleja en hábitos propios de una nueva cultura.

Es así como después de 48 años en Panamá, el Liceo Francés impulsando una filosofía de aprender haciendo, logra posicionarse como un colegio modelo en materia de sostenibilidad, con valores ecológicos que sin duda han llevado a muchos estudiantes, profesores, administrativos y padres de familia, a poner en práctica comportamientos más cuidadosos con el medio ambiente.

Para los estudiantes, cultivar sus propios alimentos en un huerto que además les sirve para aprender del proceso, reusar el papel, reciclar los productos orgánicos e inorgánicos y ahorrar energía, a través de normas que indican cuándo apagar la luz, mantener la temperatura del aire acondicionado en 25 grados, entre otras, son acciones que se convierten en el día a día de esta comunidad. Y aunque sus prácticas no son los más comunes en la sociedad panameña, poco a poco dejan de ser extraños.

Ser uno de los colegios pioneros del proyecto país “Bandera Azul Ecológica” permite que la visión de sostenibilidad sea la referencia de la punta de lanza de un cambio cultural urgente y necesario a nivel educativo.

Para Nacari Lasso, maestra de preescolar, las actividades que promueven la sostenibilidad ambiental, no solo van orientadas al cuidado del entorno natural, sino también a reforzar la interacción entre chicos y grandes a través del pensamiento crítico; con el objetivo de que reflexionen y hasta propongan soluciones a la crisis ambiental que afecta a todo el planeta.

Una conducta que se potenciará en una nueva sede

“Actualmente somos una comunidad pequeña y poder hablar de esa interacción es posible, pero pronto nos mudaremos a una sede más grande donde serán necesarias otras actividades que permitan continuar con esa sinergia motivadora”, comenta Nacari, sobre la nueva sede en Panamá que está en proceso de construcción y está programado iniciar en el 2020.

El nuevo edificio responderá a los mejores estándares de calidad, sostenibilidad y de necesidades pedagógicas acordes al modelo de una enseñanza que transforma. Contará con espacios diferentes para preescolar, primaria y secundaria, cafetería, gimnasio, piscina, biblioteca y laboratorios; con capacidad para 900 alumnos, desde preescolar hasta bachiller; lo que potenciará la conducta y cultura de cuidado al ambiente.

Para Emmanuel Calen, profesor de Ciencias y encargado del desarrollo de sostenibilidad de la nueva sede, todo se trata de la actitud, quizás lo más difícil de cambiar, pero no imposible.

“El mayor reto es cambiar la mentalidad de las personas y esto es posible. Todo depende de la gente. En niños es más fácil, y hasta ahora lo hemos demostrado, a través de diversos programas que en la nueva sede se reforzarán”, asegura Emmanuel.

La visión de sostenibilidad del Liceo Francés, para la nueva etapa, abarca el reforzamiento y creación de proyectos eco ambientales que den continuidad a las acciones realizadas hasta el momento, como:

Creación de un vivero para el paisajismo de los espacios verdes; estudio de los árboles para plantar resaltando sus virtudes y su simbolismo cultural; creación de un banco de semillas; siembra, trasplante y mantenimiento de la permacultura.

Todas estas iniciativas acompañadas de la creación de un informe final sobre la historia completa del proyecto que ya empezó a escribirse con los protagonistas más importantes, sus estudiantes, de la mano de acciones como: usar la menor cantidad de papel, sacándole mayor provecho a las plataformas digitales, o, el diseño de bolsas reutilizables para cargar sus libros, hacer las compras en el hogar; entre otras actividades.

Para el 2020, cuando la nueva sede permita que muchos más niños en espacios más grandes sigan haciendo pequeñas acciones que cambien el mundo, será mayor el impacto de este colegio modelo cuidando al ambiente.