Cesar Barría: Inspirar como propósito
28
Nov

Bertolt Brecht, el poeta alemán, se refería a los valientes como imprescindibles.

¿Qué sería del mundo sin ellos? preguntaba. Y es que los relatos donde los hombres conquistan sus miedos, en los que el espíritu trasciende las circunstancias y los logros se forjan con tenacidad son los que nos inspiran a ser mejores, a reinventarnos y muchas veces sobreponernos a los altibajos propios de la vida.

La de Cesar Barría es una de esas historias. Cuando se tiene la oportunidad de escucharlo, una idea es ineludible: la voluntad de un hombre lo puede todo. Su vida ha sido una maravillosa continuidad de desafíos, lecciones y logros. En el año 2013 un accidente replanteó su panorama, sin embargo le entregó el propósito de inspirar a otros. Perdió una de sus piernas, pero ganó una fuerza espiritual, mental y física que hoy le erige como uno de los símbolos del deporte panameño. “Eso me ayudó y me impulsó a ser mejor atleta pero, sobre todo, mejor ser humano” explica.

Ahora, con una carrera escrita con la tinta del esfuerzo, César evoca esa convicción en cada una de sus participaciones como nadador paralímpico y de ultra distancias en aguas abiertas. Cruzar el Estrecho de Gibraltar, el Canal de la mancha, el Canal de Santa Bárbara o el trayecto de Panamá a Taboga, son algunos de sus hitos como deportista. Fuera del agua, ha construido un reconocimiento como orador para organizaciones sociales, compañías y jóvenes, dentro y fuera del país. Su mensaje es poderoso, en sus palabras consiste en demostrar que “Todos tenemos la capacidad de desarrollar ese liderazgo en cada uno, con nuestras emociones, con nuestra manera de ser.”

Junto a Catherine Armour, su esposa y atleta también, viven desde hace casi tres años en Panamá Pacífico, donde según él han encontrado el lugar para construir los cimientos de su hogar. “Hay un gran ambiente, se respira aire fresco, hay buena vegetación, hay entretenimiento, el ambiente esta hecho para que lleves una vida saludable no solamente en lo físico sino en lo emocional. Es algo integral” explica y añade con cierto pragmatismo que aunque hay un camino por recorrer para ser cada día mejores el área va por buen camino. “No se trata de ser perfectos sino de hacer las cosas con excelencia, creo que Panamá Pacífico es un lugar de excelencia” afirma.

Cada una de sus palabras parece estar impregnada de optimismo o al menos de una actitud que sin desconocer las dificultades, está orientada a sembrar esperanza. César se prepara para los juegos de Tokio 2020 para participar en Triatlón. Sus pasos se reinventan constantemente y está convencido de que todo el mundo puede hacer lo mismo. “A cada persona que le llegue este mensaje, quiero decirle que puede lograr cada una de sus metas, yo lo he hecho con mucho sacrifico, mucho esfuerzo, pero también con mucho amor y mucha pasión. La vida es una travesía en ese sentido, está llena de descubrimientos, de aprendizajes, y nosotros podemos hacer frente a cada uno de nuestros nados, cada persona puede cruzar sus propios estrechos con voluntad”. Vale la pena escucharlo, porque más que la palabra de un campeón, es la de uno de esos valientes imprescindibles de Brecht.